Un nuevo foco de tensión institucional se abrió en el departamento Capayán tras la presentación de una nota formal dirigida al presidente del Concejo Deliberante, Alfredo Hoffmann (h), en la que se exigen explicaciones urgentes por la falta de inicio del período de sesiones ordinarias correspondiente al ciclo legislativo 2026.
El documento, fechado el 17 de marzo en Chumbicha, expone una situación que genera creciente preocupación tanto en el ámbito político como en la comunidad, ante la ausencia de actividad legislativa dentro de los plazos establecidos por la normativa vigente.
En la presentación se recuerda que la Constitución de la Provincia de Catamarca y la Ley Orgánica Municipal N.º 4640 establecen con claridad la obligación de los Concejos Deliberantes de iniciar sus sesiones ordinarias en tiempo y forma, como garantía del normal funcionamiento institucional y del ejercicio pleno de sus funciones.
Asimismo, se advierte que el incumplimiento de estos plazos no constituye un hecho menor, ya que impacta directamente sobre principios fundamentales como la transparencia, la legalidad y la representación de los vecinos.
El pedido es concreto: se solicita a la presidencia del cuerpo legislativo que informe de manera inmediata las razones de la demora, detalle las causas que la motivaron y precise una fecha cierta para la apertura de sesiones.
El edil Roberto Córdoba, autor de la presentación, fue categórico al señalar: “No estamos ante una cuestión administrativa menor, sino frente a un incumplimiento que afecta el normal funcionamiento institucional del municipio. Los vecinos merecen un Concejo en marcha, debatiendo y dando respuestas”. En la misma línea, advirtió que “la falta de sesiones implica paralizar la función legislativa y de control, debilitando la calidad democrática en nuestro departamento”.
El planteo no solo apunta al rol de Hoffmann (h), sino que también pone el foco en la gestión del intendente Alfredo Hoffmann (p), en un contexto donde la falta de articulación institucional comienza a evidenciarse con mayor claridad.
La situación abre interrogantes sobre el respeto a las normas vigentes y el compromiso de las autoridades con el funcionamiento democrático del municipio. Mientras tanto, crece la expectativa por una respuesta oficial que permita encauzar la actividad legislativa, considerada clave para la gobernabilidad y el desarrollo local.
