Durante la tarde del Viernes Santo se realizó el tradicional Vía Crucis por calles céntricas de la ciudad, con inicio y final en la Catedral Basílica y Santuario de Nuestra Señora del Valle.
La procesión se desarrolló con las imágenes del Cristo Yacente, la Virgen Dolorosa y el apóstol San Juan, acompañadas por fieles que participaron del recorrido en un clima de recogimiento.
El acto fue presidido por el obispo diocesano Luis Urbanč, junto al rector y el capellán del Santuario, padres Juan Ramón Cabrera y Ramón Carabajal.
Las 14 estaciones se distribuyeron a lo largo del recorrido, que incluyó calles San Martín, Rivadavia, Esquiú y Sarmiento, pasando por el templo San Pedro de Alcántara.
Durante el trayecto se leyeron textos bíblicos y reflexiones del Mamerto Esquiú, en el marco del Año Jubilar por el Bicentenario de su nacimiento.
Al finalizar, en el atrio de la Catedral, el Obispo dirigió un mensaje a los presentes, invitando a vivir la Pascua con espíritu de reconciliación, y culminó la jornada con la bendición.
