La investigación por presunto enriquecimiento ilícito que involucra al vocero presidencial Manuel Adorni incorporó un nuevo elemento bajo análisis: un supuesto viaje a Aruba que no figura en registros migratorios oficiales.
La causa es impulsada por el fiscal Gerardo Pollicita, quien busca determinar si existe correspondencia entre los ingresos declarados del funcionario y su patrimonio, nivel de vida y movimientos internacionales.
Según la hipótesis investigativa, el viaje habría sido realizado hacia fines de 2024, aunque no se encontraron constancias formales de ingreso o egreso del país, lo que abrió nuevas líneas de análisis.
El expediente ya incluía el estudio de un incremento patrimonial, propiedades, vehículos y gastos que la fiscalía considera necesario contrastar con los ingresos oficiales.
En ese marco, los viajes —incluidos vuelos privados y destinos en el exterior— pasaron a ser un punto central para reconstruir posibles movimientos.
La causa se encuentra en una etapa inicial y con medidas de prueba en curso. La Justicia busca determinar si existió un crecimiento patrimonial injustificado o eventuales irregularidades en la declaración de bienes.
