En la tarde de hoy, fuerzas de seguridad detuvieron en Bañado de Ovanta a Ramón Elpidio Guaraz, exintendente de la localidad, luego de que la justicia provincial confirmara la firmeza de su condena a nueve años de prisión por abuso sexual con acceso carnal y privación ilegítima de la libertad agravada.
La detención se concretó en su domicilio tras la decisión unánime de la Corte de Justicia de Catamarca de rechazar el recurso extraordinario federal interpuesto por su defensa, lo que despejó las vías procesales para la ejecución de la pena. Guaraz fue trasladado inicialmente a la División de Investigaciones y luego al Servicio Penitenciario de Miraflores para comenzar a cumplir la sanción impuesta.
El proceso judicial se remonta a septiembre de 2024, cuando la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Primera Nominación lo condenó por hechos ocurridos en noviembre de 2019, en los que la justicia consideró probadas grabes violaciones en perjuicio de una adolescente que era su pareja en ese momento.
El operativo se desarrolló en un clima de tensión local, potenciado por los recientes posteos y audios difundidos por Guaraz en los que sostiene ser víctima de una persecución política y asegura poseer “información sensible” sobre el crimen del ministro Juan Carlos Rojas, un caso que aún genera interrogantes en la provincia.
La defensa anunció que presentará un recurso de queja ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación con el objetivo de frenar la ejecución de la pena, mientras que la fiscalía ya citó al exintendente a declarar por sus declaraciones públicas relacionadas con el caso Rojas.
Sectores de la oposición provincial, como la UCR y legisladores provinciales, exigieron que la justicia investigue las acusaciones formuladas por Guaraz, al tiempo que autoridades del gobierno y del Poder Judicial rechazaron cualquier vinculación de funcionarios con el crimen del exministro, señalando que no existen elementos probatorios que sostengan tales afirmaciones.
