El nuevo esquema reduce el consumo subsidiado y encarece las facturas. El impacto será mayor en zonas cálidas.
A partir de abril, los usuarios de Catamarca enfrentarán un fuerte aumento en las tarifas de energía eléctrica debido a un recorte en los subsidios dispuesto por el Gobierno nacional.
El cambio central es la reducción del consumo bonificado, que pasa a un tope de 150 kWh mensuales, muy por debajo del promedio domiciliario, estimado en alrededor de 500 kWh.
Esto implica que todo consumo por encima de ese límite se pagará a tarifa plena, lo que encarece significativamente las boletas.
Hasta hace pocos meses, los usuarios de zonas cálidas contaban con subsidios mucho más amplios, que podían alcanzar entre 300 y 550 kWh según la región. Con el nuevo esquema, ese margen se reduce de forma drástica.

En términos concretos, un hogar que en febrero pagaba cerca de $63.000 podría pasar a abonar alrededor de $114.000 o más, dependiendo del consumo.
El impacto será mayor en departamentos con altas temperaturas como Valle Viejo, La Paz, El Alto, Ancasti y Capayán, donde el uso de energía es más elevado.
Además del recorte en subsidios, se suma el aumento del costo de la energía mayorista, que continúa en alza y representa más de la mitad del valor de la factura.
El nuevo sistema también reorganiza a los usuarios en tres categorías: con subsidio pleno, parcial o sin subsidio, según ingresos y condiciones socioeconómicas.
Con este escenario, los próximos meses aparecen como críticos para los hogares, en un contexto donde los servicios públicos ocupan una porción cada vez mayor del gasto familiar.
