El Consejo Superior sesionó de manera especial y, en línea con el reclamo nacional, advirtió que la situación económica pone en riesgo el funcionamiento de la universidad pública.
La Universidad Nacional de Catamarca decidió fijar posición en medio del conflicto por el financiamiento universitario. En una sesión especial del Consejo Superior, encabezada por el rector Oscar Arellano, la institución reclamó al Gobierno nacional que cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario.
La reunión se realizó en el marco de la convocatoria impulsada por el Consejo Interuniversitario Nacional bajo el lema “La Universidad no se apaga”, que reúne a casas de estudio de todo el país en defensa del sistema público.
El documento aprobado por unanimidad no se quedó en lo formal. Plantea que la situación actual impacta de lleno en la capacidad real de la universidad para sostener sus funciones básicas: formación, investigación y extensión. En otras palabras, advierte que el problema ya no es potencial, sino concreto.
Además, el texto remarca el rol estratégico de la UNCA en una provincia como Catamarca, donde la universidad pública sigue siendo una de las principales herramientas de acceso a la educación superior y de movilidad social.
Lejos de un tono meramente declarativo, la sesión buscó marcar un posicionamiento político-institucional: defender la universidad no como consigna, sino como una responsabilidad frente al contexto.
El mensaje también apunta a lo que viene. Desde la UNCA entienden que esta jornada no es un hecho aislado, sino el punto de partida de una serie de acciones para visibilizar la situación y sostener el reclamo a nivel nacional.
En un escenario de ajuste y tensión presupuestaria, la universidad sale a decir que no está dispuesta a retroceder. Y que, si el financiamiento no aparece, lo que entra en juego no es solo su funcionamiento, sino el futuro de miles de estudiantes.
