Eventos al aire libre y actividades deportivas impulsan la llegada de visitantes y generan ingresos en hotelería, gastronomía y servicios locales.
En Andalgalá el turismo dejó de ser solo una promesa y empieza a mostrarse como una herramienta concreta para generar movimiento económico. Con una agenda creciente de eventos deportivos y actividades al aire libre, la ciudad busca posicionarse como un destino atractivo durante todo el año.
El impacto ya se siente. Cada competencia o propuesta recreativa atrae visitantes de distintos puntos del país, lo que se traduce en mayor ocupación hotelera, consumo en bares y restaurantes y trabajo para prestadores turísticos y emprendedores locales.
Detrás de esa dinámica hay una estrategia: apostar al turismo como motor transversal, capaz de derramar beneficios en múltiples sectores, desde el comercio hasta el transporte.
El secretario de Turismo, Guillermo Acevedo, lo resumió sin vueltas: la clave está en generar oportunidades propias. “El turismo es una gran herramienta para que la economía se mueva y genere trabajo en la ciudad”, planteó.
La apuesta oficial pasa por consolidar una agenda sostenida de eventos y experiencias que mantengan el flujo de visitantes más allá de temporadas específicas. El desafío es claro: transformar el potencial natural y cultural en desarrollo económico real.
En ese camino, Andalgalá busca dejar de depender de factores externos y empezar a construir su propio motor. Y el turismo deportivo aparece como una de las piezas centrales.
