La obra social presentó cuatro denuncias penales y ya suma trece en las últimas semanas. Detectaron consumos no autorizados y maniobras con documentación adulterada.
La Obra Social de los Empleados Públicos de Catamarca volvió a encender alarmas al presentar cuatro nuevas denuncias penales ante Fiscalía General por presuntas irregularidades en el uso de prestaciones y medicamentos. Los casos se suman a otros nueve ya judicializados el mes pasado, en un escenario que expone grietas en los mecanismos de control del sistema.
Dos de las denuncias surgieron a partir de reportes realizados por los propios afiliados mediante la aplicación oficial de la obra social. A través del historial de medicamentos, una usuaria detectó compras a su nombre que nunca solicitó ni recibió. En otro caso, un beneficiario advirtió consumos vinculados a patologías que no padece, lo que apunta a un posible uso indebido de su identidad dentro del sistema.
Desde OSEP destacan que la herramienta digital permitió anticipar estas situaciones, al facilitar que los afiliados contrasten su información médica con los registros cargados. Sin embargo, los hechos también dejan al descubierto la vulnerabilidad ante posibles maniobras fraudulentas.
En paralelo, el área legal avanzó con dos denuncias dirigidas contra afiliadas por presuntas estafas. Una de ellas habría falsificado firma y sello de un profesional para emitir recetas de insulina, pese a contar con el stock necesario. La otra está acusada de adulterar resultados de estudios y documentación clínica para acceder de manera irregular al Plan de Diabetes.
Las investigaciones quedaron ahora en manos de la Justicia, que deberá determinar responsabilidades en un esquema que combina posibles delitos individuales con fallas estructurales en los controles.
