El dato surge de un relevamiento reciente y refleja el impacto del ajuste en el bolsillo, incluso entre quienes respaldaron al actual Gobierno.
Un dato empieza a marcar el pulso social del momento económico: el 70% de los votantes de Javier Milei considera que su salario perdió frente a la inflación en los últimos meses, según una encuesta difundida en las últimas horas.
El relevamiento refleja una percepción extendida sobre el deterioro del poder adquisitivo, en un contexto donde los precios continúan condicionando el ingreso real de los trabajadores. Lo significativo es que esta evaluación no proviene únicamente de sectores críticos, sino también de quienes acompañaron electoralmente al actual oficialismo.
La encuesta pone en evidencia una tensión creciente entre las expectativas generadas durante la campaña y el impacto concreto de las medidas económicas implementadas. Si bien el Gobierno sostiene que el ajuste es necesario para estabilizar la macroeconomía, los efectos en el corto plazo siguen golpeando el bolsillo.
Especialistas vienen advirtiendo que, más allá de algunos indicadores de desaceleración inflacionaria, la recomposición salarial aún no logra compensar la pérdida acumulada, especialmente en sectores públicos e informales.
En este escenario, el humor social aparece atravesado por una mezcla de apoyo, paciencia y preocupación, con un dato que empieza a pesar: incluso entre su propia base, la economía cotidiana no muestra señales claras de alivio.
