El fin de semana largo del 14 al 17 de agosto volvió a mostrar el buen momento del turismo catamarqueño. La provincia recibió 6.403 visitantes, que recorrieron distintos destinos y se quedaron un promedio de tres noches, en un feriado que dejó una ocupación hotelera del 55% a nivel provincial y un impacto económico estimado en $1.494 millones.
Los datos surgen de un relevamiento de la Dirección de Calidad Turística de la Secretaría de Gestión Turística, realizado con el aporte de los municipios y referentes del sector privado. El movimiento se sintió en distintos puntos de la provincia, con impacto directo en alojamientos, gastronomía, comercios, agencias de viajes, excursiones y el resto de la cadena de valor turística.
El resultado tiene un valor adicional: se registró apenas después del período de vacaciones de invierno —una de las temporadas más fuertes del año para el sector— y en un fin de semana atravesado por condiciones climáticas invernales. Pese a ese contexto, la provincia sostuvo un flujo importante de visitantes en sus principales destinos.
Detrás de esos números hubo una agenda cargada de propuestas culturales, deportivas y tradicionales en distintos departamentos. En Andalgalá, uno de los grandes atractores fue la 2ª Vuelta de Baquets «Camino de la Rodocrosita», que convocó a participantes de todo el país y recorrió paisajes como la Cuesta de Capillitas, la Cuesta de la Chilca y El Potrero. En Tinogasta, los festejos por el 313° aniversario del departamento se combinaron con la primera edición de «Tinogasta Cuenta», una nueva Feria del Libro que sumó propuestas culturales para residentes y visitantes.
El turismo de naturaleza y aventura también tuvo protagonismo: en Tatón, Fiambalá, se realizó el Desafío Chaski Trail, y el domingo se vivió Pachamama Raymi, con la ceremonia a la Madre Tierra, música, feria de artesanos y gastronomía regional. En Villa Vil, Belén, se corrió además el Trail Running Los Castillos, con distintos circuitos entre paisajes naturales de la zona.
A esa agenda se sumaron eventos identitarios como el Festival de Doma y Tradición Criolla, en Fray Mamerto Esquiú; la Fiesta Provincial de la Batea, en Tucumanao, Pomán; y la Fiesta de Ambato, en Los Varela. En la ciudad Capital, Pueblo Perdido de la Quebrada y Casa de la Puna también concentraron público durante todo el fin de semana, con peñas, ferias, propuestas gastronómicas, actividades infantiles y expresiones de distintas colectividades.
Desde la Secretaría de Gestión Turística remarcaron que, incluso después de una temporada de vacaciones de invierno de alta demanda, el fin de semana largo volvió a generar movimiento en distintos puntos de la provincia, lo que confirma la importancia de sostener una agenda de eventos durante todo el año.
