Un proyecto apunta a ordenar las obras en la vía pública y evitar roturas reiteradas, con sanciones en caso de incumplimiento.
Un proyecto presentado en el Concejo Deliberante propone fijar un plazo máximo de 72 horas para que empresas y organismos reparen las calles intervenidas tras realizar obras en la vía pública.
La iniciativa, impulsada por el concejal Gustavo Aguirre, busca corregir una problemática recurrente en la ciudad: roturas que quedan abiertas durante días o incluso semanas, afectando la circulación y generando reclamos vecinales.
El planteo incluye la creación de una unidad de planificación y reparación que permita coordinar las intervenciones entre el municipio y las empresas de servicios, con el objetivo de evitar superposiciones y daños sobre pavimentos recientemente asfaltados.
Uno de los puntos centrales es la incorporación de un protocolo específico para situaciones de emergencia, donde se establece que las reparaciones deben concretarse en un plazo breve. En caso de incumplimiento, el municipio quedaría habilitado para ejecutar la obra y luego recuperar los costos, aplicando además multas.
La propuesta no solo apunta a mejorar el estado de las calles, sino también a ordenar el uso de los recursos públicos y exigir mayor responsabilidad a quienes intervienen en la infraestructura urbana.
El proyecto se suma a una serie de debates sobre el mantenimiento de la red vial en la Capital, donde las obras de servicios suelen generar inconvenientes prolongados para vecinos y conductores.
