El Presidente sostuvo que muchos argentinos se endeudaron para comprar televisores y que las apuestas durante el Mundial también impactaron en el incumplimiento de pagos. “No tenemos la culpa de esto”, afirmó.
El presidente Javier Milei volvió a referirse al aumento de la morosidad de las familias argentinas y rechazó que el fenómeno pueda atribuirse a las políticas económicas de su Gobierno.
Durante su discurso por el 142° aniversario de la Bolsa de Comercio de Rosario, el mandatario sostuvo que parte del incremento de los incumplimientos estaría relacionada con el financiamiento utilizado para comprar televisores durante el Mundial de fútbol y con el crecimiento de las apuestas online.
“La gente se compró televisores para el Mundial y después no los pagó”, afirmó Milei al explicar su interpretación sobre el comportamiento de los deudores.
Según el Presidente, muchas personas adquirieron televisores en cuotas y posteriormente dejaron de pagar. En ese contexto, aseguró que una parte significativa de la morosidad estaría vinculada con esas operaciones.
A ese factor sumó el crecimiento de las apuestas online. “Cuando la gente veía el Mundial, también veía las apuestas online: y eso también aumentó la morosidad”, sostuvo.
“No tenemos la culpa de esto”
Milei fue contundente al rechazar cualquier vínculo entre el incremento de la morosidad y las decisiones económicas de su administración.
“No hay elementos a la política del Gobierno por lo que está pasando con la morosidad”, afirmó, y cuestionó las críticas provenientes de sectores de la oposición y del periodismo, a las que calificó como una “opereta kuka”.
“No tenemos la culpa de esto”, remarcó el mandatario.
En su explicación, además, relacionó la morosidad actual con créditos tomados durante 2024. Según su interpretación, en ese período se produjo una caída de los ingresos reales que habría dificultado el pago de algunas obligaciones.
Milei también sostuvo que parte de los argentinos se endeudó en pesos a plazos determinados y decidió dejar de pagar cuando las cuotas dejaron de resultar convenientes frente a la evolución de la inflación.
El Presidente cuestionó un posible rescate estatal
Otro de los ejes de su discurso fue el nivel de endeudamiento de los hogares y el papel que debería tener el Estado frente a quienes enfrentan dificultades para cumplir con sus obligaciones.
Milei comparó el nivel de crédito al sector privado argentino con el de otros países y con Estados Unidos, y sostuvo que el crédito destinado al sector privado todavía representa una proporción relativamente baja del PBI argentino.
En ese contexto, rechazó la posibilidad de que el Estado intervenga para rescatar a personas endeudadas o entidades financieras.
“¿Por qué hay que meterle la mano en el bolsillo a toda la ciudadanía para rescatar a los bancos, para rescatar a las entidades no bancarias?”, planteó.
El mandatario definió además la relación entre acreedores y deudores como “un contrato entre privados”.
Al mismo tiempo, señaló que el sistema financiero trabaja en alternativas para quienes tienen dificultades para afrontar sus obligaciones, entre ellas la renegociación de algunas deudas a tasas de “20 y algo por ciento” y plazos de hasta tres años.
La oposición salió al cruce
Las declaraciones generaron críticas desde distintos sectores de la oposición, que cuestionaron el diagnóstico presidencial sobre las causas de la morosidad.
Los principales cuestionamientos apuntaron a que el aumento del endeudamiento de los hogares estaría relacionado con la pérdida de poder adquisitivo y las dificultades económicas que atraviesan numerosas familias, antes que con decisiones de consumo vinculadas exclusivamente con la compra de televisores o las apuestas online.
El debate vuelve a poner en el centro de la escena la situación financiera de los hogares argentinos y el impacto que tiene el nivel de ingresos, el acceso al crédito y el costo de las deudas sobre la capacidad de pago de las familias.
