El dirigente tuvo una extensa trayectoria en el deporte y también ocupó funciones en la vida pública provincial. Fue presidente de Villa Cubas y condujo la Liga Catamarqueña de Fútbol entre 1971 y 1974.
El fútbol catamarqueño atraviesa horas de tristeza por el fallecimiento de Francisco Florimonte, reconocido dirigente que durante décadas estuvo vinculado a distintas instituciones deportivas y dejó una marca en la historia del fútbol de la Capital.
Florimonte desarrolló una extensa trayectoria dirigencial y fue protagonista de diferentes etapas del deporte catamarqueño. Entre sus principales responsabilidades se destaca su paso por la conducción del Club Sportivo Villa Cubas, una de las instituciones tradicionales del fútbol provincial.
Posteriormente, asumió la presidencia de la Liga Catamarqueña de Fútbol, entidad que condujo entre 1971 y 1974, período en el que tuvo un rol central en la organización y el desarrollo de la actividad futbolística capitalina.
También tuvo participación en la vida pública
Además de su recorrido en el ámbito deportivo, Florimonte tuvo participación en la función pública. Se desempeñó como secretario durante la gestión de José Guido Jalil, sumando así otra faceta a una trayectoria marcada por la actividad institucional.
Su nombre quedó especialmente ligado a la historia de la Liga Catamarqueña y a Villa Cubas, espacios en los que ejerció responsabilidades de conducción y acompañó diferentes procesos del fútbol local.
Su fallecimiento generó pesar entre dirigentes, instituciones y allegados al deporte catamarqueño, que recuerdan su extensa dedicación a la actividad.
Con su partida, el fútbol de la Capital despide a uno de sus dirigentes históricos, cuyo recorrido quedó asociado a décadas de vida institucional y deportiva de Catamarca.
