La quinta edición de la biciperegrinación “Por los caminos del Beato Esquiú” combinó deporte, fe y tradición. Participaron ciclistas de distintos puntos de Catamarca, que fueron recibidos con aplausos al llegar a Piedra Blanca.
La fe y el deporte volvieron a encontrarse en los caminos de Catamarca. El sábado 29 de agosto, casi un centenar de ciclistas participó de la quinta edición de la biciperegrinación “Por los caminos del Beato Esquiú”, un recorrido pensado para homenajear al religioso catamarqueño transitando parte de los lugares vinculados con su historia.
La actividad comenzó en La Puerta, departamento Ambato, donde los participantes compartieron un momento de espiritualidad antes de iniciar el recorrido desde el Museo de Arte Religioso, antigua iglesia de la localidad.
Desde allí emprendieron un trayecto de aproximadamente 35 kilómetros hasta el templo parroquial de San José de Piedra Blanca, en el departamento Fray Mamerto Esquiú.
Dos paradas antes de llegar
El recorrido tuvo dos puntos de descanso y encuentro. La primera parada fue en el Mirador del Dique de Las Pirquitas, desde donde los ciclistas continuaron posteriormente hacia la capilla de Villa Las Pirquitas.
Después de esa segunda pausa, el grupo emprendió el último tramo rumbo a Piedra Blanca.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada se produjo al ingresar a la localidad y avanzar por Avenida La Callecita, donde vecinos esperaron a los peregrinos y los recibieron entre aplausos, muestras de afecto y expresiones de devoción.
El tradicional “¡Viva el Padre Esquiú!” acompañó el paso de los ciclistas hasta su llegada al templo parroquial.
Fe sobre dos ruedas
Durante el recorrido también estuvieron presentes numerosas intenciones personales. Los peregrinos elevaron pedidos de salud, agradecimientos y diferentes peticiones, en una jornada marcada por la devoción al Beato Mamerto Esquiú.
La convocatoria volvió a mostrar, además, el alcance que mantiene la figura del religioso catamarqueño. En esta quinta edición participaron ciclistas provenientes de Las Juntas, El Rodeo, El Bolsón, Los Varela, Capital y Ancasti, además de vecinos de las localidades atravesadas por el recorrido.
La propuesta logró así combinar actividad física, espiritualidad, patrimonio y tradición en un mismo recorrido por parte del territorio que forma parte de la historia del Beato Esquiú.
Desde la parroquia de San José destacaron y agradecieron el acompañamiento del Municipio de La Puerta, la agrupación de ciclistas aficionados Bikers Maníacos, Cáritas Parroquial, la Policía de Catamarca y la Guardia Urbana de Fray Mamerto Esquiú, cuyo trabajo permitió garantizar el desarrollo de la peregrinación.
Con cinco ediciones realizadas, “Por los caminos del Beato Esquiú” se consolida como una propuesta que encuentra en la bicicleta una manera diferente de mantener viva la memoria, la fe y el vínculo de los catamarqueños con uno de los religiosos más importantes de la historia provincial.
