El Ministerio Público avanza en una investigación de oficio por amenazas de supuestos tiroteos en establecimientos educativos de Catamarca, detectadas a través de inscripciones en sanitarios escolares y mensajes en entornos digitales.
El fiscal Penal Juvenil de la Primera Circunscripción Judicial, Guillermo Narváez, dispuso medidas en al menos 12 escuelas de la Capital. Aunque solo en dos casos hubo denuncias formales, la Justicia intervino de oficio y ordenó inspecciones, toma de testimonios y tareas de la Brigada de Investigaciones para identificar a los responsables.
En uno de los casos, se logró individualizar a un adolescente de 16 años como presunto autor de las pintadas. Se realizó un allanamiento en su domicilio y se secuestraron dispositivos electrónicos para analizar su posible participación y eventuales vínculos con terceros.
Además, se dispusieron medidas propias del régimen penal juvenil, mientras que el Ministerio de Educación interviene en el plano administrativo y pedagógico.
La investigación se extiende a toda la provincia. En Andalgalá, Aconquija y Saujil se iniciaron actuaciones sin denuncias formales, mientras que en Pomán sí hubo una presentación por parte de un directivo.
En Belén, se intervino en dos escuelas por situaciones similares y se trabaja en la identificación de posibles responsables. En Londres, un adolescente de 15 años fue demorado tras difundir amenazas en un grupo de WhatsApp, donde mencionaba un supuesto ataque y posibles víctimas. Se le secuestró el celular para pericias.
También se registraron actuaciones en Tinogasta, donde se investigan tres casos —uno con denuncia— y en La Paz, a partir de un hecho en una escuela primaria.
En todos los procedimientos intervino la Asesoría de Menores. La Justicia busca determinar responsabilidades y prevenir situaciones de riesgo en el ámbito escolar.
