La sesión de este miércoles en la Cámara de Diputados tenía en agenda un tema técnico y de peso institucional: la transformación de CAMYEN en Sociedad Anónima Unipersonal, proyecto que finalmente fue aprobado con modificaciones y ahora deberá volver al Senado para su revisión. Pero antes de que ese debate tomara forma, la sesión quedó marcada por uno de los cruces políticos más filosos de los últimos meses.
El presidente de la bancada del FDT, Juan Carlos Ledesma, tomó la palabra y, antes de entrar en el fondo de la iniciativa, salió al cruce del diputado opositor Javier Galán, a quien acusó de construir su perfil político casi exclusivamente a través de las redes sociales. «Parece que vino a descubrir que en el mundo hay problemas», ironizó, en referencia a los planteos de Galán sobre salud, educación y justicia. Según el legislador oficialista, los diputados de su bloque «trabajan en territorio, conocen y conversan con la gente», una diferencia que remarcó con una frase que resonó en todo el recinto: «No sé si él puede decir lo mismo porque pasa los CBU y pide que la gente ponga. No se lo ve a ese diputado poner plata».
El tono del debate subió cuando Ledesma cuestionó los señalamientos que Galán viene haciendo sobre el patrimonio y la actividad profesional de otros legisladores. «Se golpea el pecho, pero después pone en tela de juicio la moral y la ética de cada uno de los integrantes de este cuerpo legislativo», disparó, y fue más lejos al preguntar, en referencia al diputado Baigorri, presidente del bloque del MID: «¿Opinará lo mismo también de su compañero de bancada? ¿Será igual también? ¿Y el único impoluto será él?».
En esa misma línea, el legislador oficialista aludió a distintos señalamientos que —según sostuvo— circulan públicamente sobre Galán, vinculados a la compra de vales de materiales y a acusaciones de apropiación de terrenos, cuestionando así la legitimidad de su opositor para erigirse en una voz de autoridad sobre ética pública. También puso en duda el relato que Galán suele hacer de su propio origen político: «Dice que no viene de la política, que viene del sector privado. Bueno, otra gran mentira, porque su papá fue senador».
Superado el cruce, Ledesma retomó el eje del debate y defendió la transformación de CAMYEN, remarcando que el proyecto había sido analizado en comisión, con la presencia de representantes de la propia empresa, y que incluso legisladores de la oposición habían manifestado una mirada favorable durante ese proceso. «Acompañar esto no significa firmar un cheque en blanco y acompañar absolutamente todo el gobierno», aclaró, buscando despegar el respaldo puntual al proyecto de un aval general a la gestión provincial.
El cierre de su intervención volvió a tensar el clima del recinto: Ledesma hizo referencia a una denuncia penal que pesa sobre Galán por abuso sexual con acceso carnal, y remarcó que será la Justicia la encargada de determinar su responsabilidad en esa causa.
