Mientras la Legislatura vuelve a discutir cómo garantizar el acceso a medicamentos en Catamarca, el diputado provincial Mamerto Acuña, del Bloque GENERAR, sostiene que ese debate no hace más que confirmar algo que su espacio viene señalando desde 2024: que el problema es real y que ya existe una propuesta concreta para resolverlo de fondo.
«El problema del acceso a los medicamentos no es nuevo. Ya en 2024 habíamos presentado un proyecto, una solución», planteó el legislador, en referencia a las últimas semanas de debate en torno a la creación de un Banco de Medicamentos, un tema que incluso llevó a la ministra de Salud a presentarse en la Cámara de Diputados.
Según Acuña, la multiplicación de proyectos que circulan hoy en la Legislatura —como el de la diputada Pereyra Reynoso, que propone un banco basado en donación y reciclaje de fármacos, o el que impulsó en su momento la diputada mandato cumplido Mónica Zalazar para adultos mayores— es en sí misma una admisión de que el Estado no está garantizando la provisión de medicamentos. Sobre la iniciativa del diputado Javier Galán, que crea una Mesa Provincial de Acceso a los Medicamentos con funciones consultivas, opinó que es «en el mejor de los casos, un punto de partida de la discusión».
Frente a ese panorama, el diputado volvió a poner sobre la mesa el PROMECAT —Programa de Medicamentos de Catamarca—, un proyecto que presentó junto a la diputada mandato cumplido Cristina Gómez en 2024 y que, según remarcó, tiene detrás dos años de trabajo legislativo. La iniciativa apunta a un universo concreto de 49.136 personas que dependen exclusivamente del sistema público de salud, y propone la entrega directa y gratuita de medicamentos en los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS), en el mismo momento de la consulta médica, sin intermediarios ni donaciones.
El proyecto contempla además una partida presupuestaria específica para su financiamiento, un equipo propio de auditores que recorrería los CAPS para verificar en territorio la entrega efectiva de los medicamentos, y un sistema de rendición de cuentas con un informe anual desagregado por jurisdicción, edad y género.
Para reforzar su planteo, Acuña apeló a un dato fiscal: «El superávit financiero de la provincia asciende a $185.000 millones al mes de mayo de este año. No estamos hablando de un Estado sin recursos. Estamos hablando de un Estado que tiene la plata, pero que sigue eligiendo otras prioridades antes que la salud de los catamarqueños», sostuvo, y agregó que se sigue gastando más en estructura ministerial que en garantizar medicamentos a los casi 140.000 catamarqueños sin obra social.
El legislador cerró remarcando que el PROMECAT no busca ser una respuesta circunstancial, sino una política pública permanente.
