El gobernador Raúl Jalil encabezó el acto central por el 210° aniversario de la Declaración de la Independencia. Durante la ceremonia, el ministro Alberto Natella convocó a construir consensos y destacó la vigencia del legado de Fray Mamerto Esquiú.
Catamarca conmemoró este miércoles el 210° aniversario de la Declaración de la Independencia con una jornada de actos oficiales encabezada por el gobernador Raúl Jalil, quien participó de la ceremonia central realizada en el Colegio Padre Ramón de la Quintana junto al vicegobernador Rubén Dusso, integrantes del gabinete provincial, legisladores, autoridades municipales, representantes de las fuerzas de seguridad, instituciones educativas y vecinos.
El discurso oficial estuvo a cargo del ministro de Gobierno, Seguridad y Justicia, Alberto Natella, quien hizo un llamado a fortalecer la unidad nacional mediante el diálogo y el consenso, al considerar que esos valores son fundamentales para afrontar los desafíos del presente.
Durante su mensaje, el funcionario sostuvo que la historia argentina debe servir como una herramienta para aprender tanto de los errores como de los aciertos y afirmó que el país necesita superar las divisiones para avanzar en la construcción de políticas públicas que mejoren la calidad de vida de la población.
«Hoy somos todos argentinos y necesitamos encontrarnos en el diálogo, el consenso y los puntos de acuerdo para construir políticas públicas que transformen la realidad», expresó Natella durante el acto.
El ministro también evocó la figura de Fray Mamerto Esquiú y destacó la vigencia de su defensa de la Constitución y del respeto por las instituciones. En ese marco, sostuvo que quienes ocupan cargos públicos tienen la responsabilidad de honrar el sacrificio de los protagonistas de la Independencia mediante el fortalecimiento de la democracia y el trabajo por el bien común.
La jornada oficial comenzó con el izamiento de la Bandera Nacional en la Plaza 25 de Mayo y un desayuno patrio. Posteriormente se realizó el acto frente al Monumento a Fray Mamerto Esquiú, que este año adquiere un significado especial al cumplirse el centenario de su construcción.
Las actividades concluyeron con el tradicional Tedeum celebrado en la Catedral Basílica y Santuario de Nuestra Señora del Valle, del que participaron las principales autoridades provinciales en el marco de los festejos por una nueva conmemoración del 9 de Julio.
