El Gobierno provincial avanzará en una reestructuración integral del sistema de transporte urbano de pasajeros, en un contexto marcado por la caída de usuarios, el aumento de costos y las dificultades de las empresas para sostener el servicio.
El ministro de Transporte, Lucas Poliche, fue categórico: “El usuario necesita una solución estructural, no parches”. En ese sentido, aseguró que el Estado provincial cumplió con el pago de subsidios y apuntó a un problema de fondo en el funcionamiento del sistema.
El diagnóstico oficial es claro. En los últimos dos años, la cantidad de pasajeros cayó entre un 30% y un 40%, mientras que los costos operativos —combustible, mantenimiento e insumos— aumentaron de forma sostenida.
“Sostener la misma estructura con una demanda completamente distinta no es una política pública: es una irresponsabilidad”, sostuvo el funcionario.
Frente a este escenario, el Gobierno definió avanzar sobre tres ejes centrales: rediseñar recorridos y frecuencias según la demanda real, revisar la estructura de operadores y unidades, y reorientar los subsidios para que impacten directamente en los usuarios.
La intención es construir un sistema más eficiente y sostenible en el tiempo, garantizando el acceso al transporte en toda la provincia.
Para eso, anticiparon que se convocará a empresas, gremios y equipos técnicos para avanzar en un proceso de reordenamiento que busca resolver un problema estructural que lleva años acumulándose.
“La urgencia es real. La decisión, también”, cerró Poliche.
