A los 40 años, Luka Modrić disputó en el Mundial 2026 lo que todo indica será su última participación en la máxima cita del fútbol. El capitán croata se despidió dejando una huella imborrable, no solo en su selección, sino también en la historia del deporte mundial.
Nacido en Zadar en 1985, Modrić construyó una carrera extraordinaria. Tras surgir en el Dinamo Zagreb y consolidarse en el Tottenham Hotspur, alcanzó la cima en el Real Madrid, donde conquistó seis Champions League, múltiples títulos nacionales e internacionales y se convirtió en uno de los mejores mediocampistas de todos los tiempos. En 2018 rompió la hegemonía de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo al ganar el Balón de Oro, después de liderar a Croacia hasta la final del Mundial de Rusia.
Con la camiseta de Croacia, Modrić representó a una generación dorada. Disputó cinco Copas del Mundo consecutivas, desde Alemania 2006 hasta Estados Unidos-México-Canadá 2026, convirtiéndose en el futbolista con más presencias en la historia de su país. Además, fue elegido Balón de Oro del Mundial de Rusia 2018 y Balón de Bronce en Qatar 2022, donde llevó a Croacia al tercer puesto.
Su último Mundial estuvo marcado por la emoción y la resistencia. A pesar de haber sufrido una fractura facial meses antes del torneo, el capitán croata logró recuperarse para liderar una vez más a su selección. Incluso, en la fase de grupos, estableció un nuevo récord al convertirse en el jugador de mayor edad en brindar una asistencia en la historia de los Mundiales.
La despedida llegó en los dieciseisavos de final, en un partido cargado de simbolismo frente a Portugal y Cristiano Ronaldo, su histórico compañero en el Real Madrid. Croacia cayó por 2 a 1 en un encuentro dramático, poniendo fin a una de las trayectorias internacionales más admirables de la historia reciente del fútbol.
Más allá del resultado, Luka Modrić se retiró de los Mundiales dejando un legado enorme: transformó a Croacia en una potencia futbolística, inspiró a generaciones enteras y demostró que el talento, la disciplina y el liderazgo pueden desafiar el paso del tiempo.
Porque hay futbolistas que ganan títulos, y hay otros que trascienden el deporte. Luka Modrić pertenece a ese selecto grupo de leyendas eternas.
