En su columna de Radio Valle Viejo, el abogado Carlos Uslenghi lanzó una dura reflexión sobre el desgaste de la dirigencia política y el creciente rechazo social hacia algunos intendentes y funcionarios municipales de Catamarca.
“La sociedad les perdió el respeto”, afirmó durante su análisis, donde sostuvo que en muchas comunidades del interior comenzó a romperse el vínculo histórico entre la política y la gente. Incluso fue más allá y aseguró que ciertos comportamientos de dirigentes “generan asco” en parte de la ciudadanía.
Uslenghi planteó que el deterioro institucional ya no se percibe solamente en redes sociales o en conversaciones privadas, sino también en expresiones públicas de repudio que empiezan a hacerse visibles en distintas localidades de la provincia.
Como ejemplo, mencionó situaciones ocurridas en Antofagasta de la Sierra, donde vecinos exteriorizaron su malestar hacia autoridades municipales. Según sostuvo, este tipo de episodios reflejan un cambio profundo en comunidades donde históricamente la figura del intendente conservaba autoridad y respeto institucional.
“El crédito político se ha perdido”, remarcó.
Durante la columna, el abogado también cuestionó la exposición pública de viajes, reuniones políticas y actividades sociales de algunos funcionarios mientras persisten problemas estructurales en sus municipios. En ese sentido, criticó el uso de redes sociales para mostrar comitivas, encuentros y gastos que, según indicó, terminan profundizando el enojo social.
“Se muestran sin pudor en bares de alto nivel o en viajes políticos mientras la gente vive otra realidad”, expresó.
Para Uslenghi, el problema no se limita únicamente a una discusión económica o administrativa, sino que atraviesa una crisis más profunda vinculada a la credibilidad política y a la sensación de impunidad.
En ese marco, también apuntó contra el sistema judicial y sostuvo que muchas situaciones denunciadas públicamente deberían ser investigadas de oficio. A su entender, la falta de controles y la ausencia de consecuencias frente a posibles irregularidades alimentan todavía más el hartazgo social.
“La impunidad destruye la confianza”, sostuvo.
El abogado además relacionó este clima social con el crecimiento del rechazo hacia la denominada “casta política”, señalando que muchos ciudadanos sienten cada vez más distancia entre la realidad cotidiana y la conducta de ciertos sectores del poder.
Finalmente, advirtió que el problema para la dirigencia no pasa solamente por una crítica mediática o una discusión política coyuntural, sino por un fenómeno más profundo: una sociedad que empieza a perder el respeto y la confianza en quienes la gobiernan.
